Miércoles, 16 de abril de 2014
MIOCARDIOPATÍA CHAGASICA

Autor: Pascuzzo Lima, Carmine

La Enfermedad de Chagas es una enfermedad causada por el Trypanosoma cruzi y es de alta prevalencia en Latinoamérica. Se caracteriza por miocardiopatia y/o visceromegalias digestivas entre otras. Dado que se reportan alteraciones del Sistema Renina-Angiotensina en la Enfermedad de Chagas, se decidió realizar este estudio con diseño de casos y controles, con el
Fin de determinar si la progresión del daño cardíaco en la Enfermedad de.
Chagas podría relacionarse con un polimorfismo genético específico del Sistema Renina-Angiotensina (polimorfismo Inserción/Delección del Gen de la Enzima Convertidora de Angiotensina). Los pacientes (n =3D 125) con Enfermedad de Chagas se clasificaron como pacientes con "progresión leve-moderada" de la enfermedad (estadios la y lb) o "progresión importante" de la enfermedad (estadios II y III), considerándose a los primeros como casos y a los segundos como controles. El análisis genético a partir de ADN genómico se realizó por Reacción en Cadena de la Polimerasa. El análisis estadístico se realizó por métodos de regresión logística múltiple. Hubo una tendencia a un ligero pero no significativo desequilibrio de enlace del polimorfismo Inserción/Delección del gen de la Enzima Convertidora de Angiotensina, pero el mismo no se asoció con la progresión de la Enfermedad de Chagas luego del ajuste por variables
Demográficas. Los resultados sugieren que la progresión de la Enfermedad de Chagas puede no estar asociada al polimorfismo Inserción/Delección del gen de la Enzima Convertidora de Angiotensina.

Autor: Suárez Isea, Rosario

La enfermedad de Chagas es causada por el parásito intracelular Trypanosoma cruzi (T. cruzi), afectando alrededor de 20 millones de personas exclusivamente en América. Su prevalencia en Venezuela fue de 9,2% en 1998. Los individuos infectados presentan una fase aguda, principalmente caracterizada por síntomas inespecíficos y 15-30 años después de esta infección inicial, un 30% generalmente desarrolla la forma crónica de la enfermedad, con una miocardiopatía inflamatoria (miocardiopatía chagásica crónica, MCC) que tiene una gran relevancia clínica por su implicación en la morbilidad y mortalidad. Una parte de estos pacientes presentarán probablemente miocardiopatía dilatada con disfunción significativa del ventriculo izquierdo y miocarditis difusa con extensa fibrosis y muy escasos parásitos de T. cruzi. Los pacientes con MCC pueden ser clasificados en tres fases: 1, 11 o 111, dependiendo del daño cardiaco. La mayoría de los individuos infectados, sin embargo, permanecen asintomáticos, en la llamada "forma indeterminada" de la enfermedad (65­70%) o desarrollan su forma digestiva (5%). Aunque se ha demostrado que la resistencia contra la infección por T. cruzi está influenciada por el sistema irnmune, no está clara cuál es su participación en el desarrollo de la enfermedad. En este sentido, las citoquinas juegan un rol fundamental puesto que afectan la función de todas las células involucradas en una respuesta inmune. Estudios previos han demostrado que el interferón garnma (IFN-y) está involucrado como un factor protector contra T. cruzi. Los macrófagos activados por IFN-y liberan metabolitos reactivos de oxígeno (ROS) y óxido nítrico (ON). Por otra parte, se ha propuesto que la interleuquinas 4 (IL-4), 10 (IL-lO) Y el factor transformador de crecimiento beta (TGF-P) son capaces de regular hacia la baja el control intracelular de la infección por T. cruzi, mientras que el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a) ha sido implicado en la resistencia y en la generación de daño tisular. Tanto la interleuquina 6 (IL-6) como la 1 (IL-1) se han asociado con una variedad de alteraciones de la función de las células endoteliales, que pueden ser responsables del daño microvascular presente en la miocardiopatía chagásica. Es por esto, que se ha postulado que una alteración en la cantidad y/o cualidad de la producción de citoquinas puede ser causa de la enfermedad de Chagas crónica, pero no existe un consenso acerca de la forma en la cual las citoquinas y las quimioquinas actúan en esta fase crónica. En este estudio se incluyeron pacientes con MCC, los cuales fueron agrupados según la clasificación de Puigbó. Se determinaron los niveles séricos de citoquinas y quimioquinas en estos individuos y fueron comparados con pacientes cardiópatas no chagásicos (CNC) y con controles sanos (CS). El objeto de este estudio fue investigar alteraciones del sistema inmune en pacientes con MCC y discriminar entre las anomalias producidas por el parásito y las debidas al daño cardiaco por si mismo, y asi determinar alguna significancia clínica mediante la posible identificación de elementos diagnósticos que conduzcan a diferenciar pacientes cardiópatas chagásicos de otra etiología. De esta manera, se determinaron los niveles sérico s de citoquinas (IL­2, IL-4, IL-5, IL-6, IL-10, IL-12, IL-18, TNF-a, TGF-P) y de una quimioquina (eotaxina-2 o CCL24) con la técnica ELISA en 87 pacientes distribuídos de la siguiente forma: 44 con diferentes grados de afectación miocárdica de acuerdo a la clasificación de Puigbó (25 en estadios temprano s - I Y 11- Y 19 en estadio avanzado de la cardiopatía -111). Así mismo, se evaluaron los niveles séricos de las mismas moléculas en pacientes CNC (incluyendo 8 con cardiopatía dilatada y 17 con cardiopatía no dilatada). Todos estos pacientes provenían del Departamento de Cardiología de un hospital venezolano. De igual forma fueron evaluados 18 controles sanos, pareados en edad y sexo, provenientes de la misma zona geográfica. Además se determinó la relación de los

niveles de citoquinas con parámetros clínicos como la fracción de eyección (FE), presencia de arritmia, de trastornos de conducción o de motilidad cardiaca, edad y sexo. Resultados: comparados con CS, los pacientes con MCC presentaron niveles significativamente (p <0,05) más elevados de IL-6 y de IL-12; además la IL-12 fue significativamente mayor en los pacientes con MCC que en los CNC. Los niveles de IL-4 fueron significativamente menores en los pacientes con MCC, comparados con los sanos, lo cual está a favor de una polarización TH1. Igualmente sucedió con los niveles de TGF-~, especialmente en los estadios temprano s de la cardiopatía chagásica. Por el contrario, no hubo diferencias significativas entre los grupos estudiados en cuanto a los niveles de las interleuquinas-2, 5, 18, TNF-a ni de la eotaxina 2, pero sí fueron significativas (p<0,05) las diferencias en los niveles de IL-5 entre los dos grupos de pacientes con cardiopatía dilatada (chagásica o no). Mediante un análisis de curvas ROC se encontró que la IL-12 es útil para discriminar entre pacientes con MCC, CNC y CS (OR=3D 1,46 Y 3,50 respectivamente) mientras que la IL-6 resultóútil para discriminar sólo entre pacientes cardiópatas en general y los individuos sanos, debido a la ausencia de diferencias significativas entre MCC y CNC. También se determinó capacidad discriminativa para el TGF -~, especialmente entre los pacientes con estadios temprano s de la cardiopatía y los controles sanos (OR=3D 2,20). Al establecer correlaciones de los niveles de citoquinas con los parámetros clínicos mencionados anteriormente, se encontró que solo la FE se correlaciona positivamente con IL-2, IL-4, IL-5 Y con IL-1 O en el grupo de pacientes con estadios temprano s de la cardiopatía, mientras que se evidenciaron correlaciones negativas y significativas con IL-12 e IL-18, en el mismo grupo. Conclusiones: la MCC se caracteriza por la predominancia de un patrón proinflamatorio TH1 asociado a una disminución de la habilidad anti-inflamatoria. Además, existen claras diferencias en el patrón de producción de citoquinas relacionado con la severidad de la enfermedad en los pacientes con cardiopatía chagásica y los niveles séricos de algunas de estas moléculas pueden ser empleados como marcadores de discriminación o diferenciación, especialmente la IL-12, para diferenciar cardiópatas chagásicos de cardiópatas no chagásicos y de sanos y la IL-6, para diferenciar cardiópatas de cualquier etiología de pacientes sanos.