Martes, 29 de julio de 2014
Quiste de vesícula seminal

Autor: Pascual Samaniego,M.

La asociación de una dilatación quística de la vesícula seminal con agenesia renal ipsilateral, fue descrita por primera vez por Zinner en 1914, constituyendo una anomalía congénita muy poco frecuente. La presencia añadida de la desembocadura ectópica del uréter en dicha vesícula seminal quística resulta aún más excepcional. En estas circunstancias, la clínica suele presentarse a partir de los 15 años de edad, debido a la distensión de la vesícula por las secreciones seminales, siendo el disconfort perineal y las epididimitis de repetición las formas de presentación más frecuentes. Ante el hallazgo clínico-radiológico de una masa quística pélvica, es obligada la revisión del tracto urinario superior. La resonancia magnética (RM) se muestra como la mejor técnica de imagen para este objetivo, así como para precisar la localización del abocamiento ectópico ureteral en la vesícula seminal. Aportamos un nuevo caso de esta infrecuente malformación congénita en el que únicamente la RM entre todas las pruebas de imagen, permitió un claro diagnóstico preoperatorio y una adecuada planificación quirúrgica.

Autor: Angulo,J.C.

Introducción: El adenocarcinoma primario de la vesícula seminal es una condición extremadamente rara. Se han descrito algunos casos en relación con quistes congénitos de la vesícula seminal, que a menudo se asocian también con agenesia o disgenesia renal ipsilateral. La rareza de este tipo de lesiones dificulta la planificación de un planteamiento quirúrgico reglado de las mismas, aunque habitualmente se tratan mediante exéresis simple o exenteración, según el estadio de las mismas al comienzo. Material y métodos: Presentamos una nueva técnica quirúrgica, consistente en vesiculectomía radical asociada a prostatectomía parcial laparoscópica (segmentaria total) de la zona central para tratar con éxito un adenocarcinoma primario de vesícula seminal en un varón joven, al que se le detectó por un estudio de azoospermia. Resultados: El estudio de imagen mediante resonancia magnética (RM) con difusión y la biopsia transrectal de la masa permitió una evaluación preoperatoria minuciosa del caso, confirmando malignidad y la precocidad de la lesión. El abordaje laparoscópico permitió llevar a cabo linfadenectomía pélvica y exéresis transperitoneal, incluyendo la zona central prostática y suturando la cara posterior de la uretra a la altura del ápex prostático. La lesión quística seminal confirmó en su pared un adenocarcinoma de células claras infiltrante, y el segmento prostático de la glándula central un adenocarcinoma no invasivo en la luz del conducto eyaculador con crecimiento in situ. Así, el espécimen quirúrgico permitió la exéresis radical con márgenes negativos, garantizando el carácter de cirugía mínimamente invasiva, con preservación de la continencia y de la erección. Conclusión: Se describe un nuevo abordaje integral para el planteamiento quirúrgico radical del adenocarcinoma primario de vesícula seminal localizado. A pesar de su carácter excepcional, el caso permite llevar a cabo una doble reflexión: a) el estudio de difusión con RM puede sugerir el diagnóstico de malignidad en este tipo de lesiones; y b) el tratamiento quirúrgico radical debe incluir la exéresis de la porción central de la glándula prostática.

Autor: Navalón Verdejo,P.

Introducción y objetivo: La displasia quística de la vesícula seminal representa una rara anomalía congénita urológica cuyo tratamiento de elección es controvertido. Presentamos nuestra experiencia en el diagnóstico y tratamiento de esta infrecuente entidad. Pacientes y método: Durante los últimos 12 años hemos atendido a 8 pacientes afectos de esta patología. En 3 de ellos, asintomáticos, el diagnóstico fue incidental, mientras que los 5 restantes consultaron por síntomas del tracto urinario inferior. En 3 pacientes se halló desembocadura ectópica de un uréter remanente en la vesícula patológica, 2 de ellos con importante ectasia renoureteral. Los otros 5 pacientes presentaron agenesia renal. Resultados: En los pacientes asintomáticos adoptamos una actitud expectante, optando por la cirugía en los otros 5. Realizamos cirugía exerética en los 2 casos que presentaban ureterohidronefrosis, mientras que en los otros 3 realizamos incisión endoscópica de la vesícula seminal, obteniendo excelentes resultados en todos ellos, sin evidenciarse aparición de pseudodivertículo sintomático. Conclusiones: La incisión transuretral endoscópica del quiste de la vesícula seminal es un procedimiento mínimamente invasivo y con escasa morbilidad, habiendo constatado la retracción prácticamente completa del quiste en todos nuestros casos, por lo que la consideramos de elección para el tratamiento de los pacientes afectos de dicha entidad, reservando la cirugía abierta para los casos en los que fracase la técnica por aparición de un pseudodivertículo sintomático y en los pacientes que presenten asociada ectasia del remanente renoureteral.