Jueves, 24 de abril de 2014
Vejiga neurogénica

Autor: Garrido,Gustavo L.

Objetivos: Del correcto tratamiento del detrusor hiperactivo neurogénico dependen aspectos fundamentales para la vida como la suficiencia renal hasta aspectos de importancia relevante para la calidad de vida como la incontinencia urinaria. Los fármacos anticolinérgicos permiten el tratamiento en la mayoría de los casos, pero su fracaso en el detrusor hiperactivo neurogénico refractario constituye un desafío. Evaluar de la eficacia de la inyección intradetrusorial de toxina botulínica tipo A en pacientes con detrusor hiperactivo neurogénico refractario, en los siguientes parámetros urodinámicos: capacidad cistomanométrica máxima, acomodación del detrusor, volumen de reflejo, presión máxima del detrusor y residuo postmiccional. Métodos: Estudio prospectivo en 16 pacientes con diagnóstico de detrusor hiperactivo neurogénico refractario a la terapia anticolinérgica. Se realizó investigación urodinámica 30 a 60 días previos al procedimiento y luego de la interrupción de por lo menos 2 semanas de la terapia anticolinérgica. Se realizó la inyección endoscópica de 300 U de Toxina Botulínica tipo A (BTX-A) en 30 sitios de punción, a 10 unidades por ml por punción. Se realizó el control urodinámico 30 a 45 días posteriores a la inyección. Resultados: De los 16 pacientes estudiados 5 eran mujeres y 11 hombres, la edad media fue de 39,5 años (22 a 63 años). Los resultados urodinámicos hallados fueron: Capacidad cistomanométrica máxima media pre BTX-A fue de 204.73 ml y la posterior fue de 381.87 ml. La presión máxima del detrusor media previa fue de 91.46 cm H2O mientras que la posterior fue 41.2 cm H2O. La presión de fin de llenado media previa fue de 68 cm H2O y la posterior 34 cm H2O. El volumen reflejo medio previo fue de 111.33 ml, mientras que el posterior fue de 310.8 ml. Por último el residuo postmiccional pre-BTX-A medio fue de 129.6 ml mientras que el post-BTX-A de 345.9 ml. Conclusiones: La inyección de 300 U de toxina botulínica tipo A en el detrusor ha demostrado ser eficaz y segura para el tratamiento del detrusor hiperactivo neurogénico refractario. En los parámetros urodinámicos se observaron diferencias estadísticamente significativas antes y después de la inyección. No se presentaron efectos adversos significativos.

Autor: Hernández González,E.

Las infecciones urinarias constituyen una de las más importantes causas de infecciones intrahospitalarias. En la clínica de atención a pacientes lesionados medulares espinales (LME) observamos que las mismas alcanzan una alta incidencia como consecuencia de múltiples factores de riesgo asociados con la vejiga neurogénica como son: reflujo vésico-ureteral, litiasis renal o vesical, divertículos y pseudodivertículos, estenosis uretral y el uso de catéteres vesicales permanentes o intermitentes. Objetivos: Describimos las formas clínicas de presentación de las Infecciones del Tracto Urinario (ITU) en pacientes con lesiones medulares espinales con vejiga neurogénica así como el comportamiento microbiológico de las mismas. Pacientes y Método: Realizamos un estudio descriptivo, de tipo retrospectivo a 28 pacientes hospitalizados por afección medular espinal y que se encontraban en evaluación para realizar tratamiento neuro- restaurativo. A los mismos se les realizó evaluación clínica y estudios imagenológicos y microbiológicos del tracto urinario y urocultivo, exudado vaginal y uretra para determinar los factores de riesgo, formas de presentación de la infección así como complicaciones asociadas además del comportamiento microbiológico. Resultados: La forma más frecuente de presentación de las ITU fueron: bacteriuria sintomática recurrente, bacteriuria asintomática, uretritis bacteriana, vaginosis bacteriana y pielonefritis aguda. Los gérmenes aislados fueron: E. coli en el 60% de los aislamientos, seguido por P. mirabilis en el 14%, K. pneumoniae 10% y Staphylococcus sp en el 4% así como otras enterobacterias. La sensibilidad a los aminoglucósidos se mantiene alta, aunque se observa una creciente resistencia a las sulfas (>70%) y a las fluoroquinolonas (>45%) además de incrementarse la circulación de uropatógenos multirresistentes. Conclusiones: Las particularidades clínicas de las UTI en pacientes con vejiga neurogénica por lesión de la médula espinal necesita adecuadas estrategias para el manejo clínico, microbiológico y epidemiológico de las mismas.

Autor: Guzmán,Sergio

OBJETIVO: La Toxina Botulínica A(TB A) ha ganado popularidad entre los urólogos para el tratamiento de las disfunciones del detrusor. El propósito de este artículo es revisar nuestra experiencia con este tratamiento. MÉTODOS: Desde el año 2001 hemos tratado 28 pacientes con TB A. Se ha inyectado bajo visión cistoscópica en la pared vesical. Se analiza la indicación del tratamiento, con la información clínica y urodinámica pre y post tratamiento. RESULTADOS: Se han tratado 28 pacientes. 71% con vejiga neurogénica hiperrefléxica, 18% con vejiga inestable idiopática y 11% con otras patologías. No se observaron complicaciones directas por el uso de la toxina. Vejiga neurogénica hiperrefléctica (n:20): La capacidad vesical preoperatoria promedio fue 220cc, la que mejoró post-tratamiento a 430cc. Las contracciones no inhibidas desaparecieron. Todos los pacientes, excepto una paciente con esclerosis múltiple, que orinaba en forma espontánea, requirieron autocateterismo post-inyección, todos se hicieron continentes. El promedio de los intervalos entre inyección fue de 8,6 meses. Vejiga inestable idiopática (n:5) : Se usó una dosis menor, con un promedio de 100 U. Las contracciones no inhibidas desaparecieron y todos pudieron mantener micción espontánea con residuos postmiccionales menores de 50 ml. Ningún paciente requirió de autocateterismo. La capacidad vesical mejoró desde 128 ml a 370ml. El promedio de micciones por día bajó de 16 a 7 veces. Otras patologías (n:3): En estos pacientes los resultados fueron pobres. No hubo cambios en los estudios de función vesical ni en la frecuencia miccional promedio (15 veces por día). Estos pacientes requirieron de cirugía de ampliación vesical en 2 casos y de una derivación continente en 1 caso. DISCUSIÓN: TB A tiene un papel en el tratamiento de la Vejiga Hiperrefléctica Neurogénica, disminuyendo la incontinencia y mejorando la capacidad vesical. En Vejiga Inestable Idiopática sin cambios anatómicos sus resultados son prometedores, pero el número limitado de pacientes no permite una conclusión definitiva. En otras patologías vesicales con cambios anatómicos claros, sus resultados son malos y su uso no debiera ser recomendado de rutina.

Autor: Arango Rave,María E.

Introducción: El cuidado de los niños con vejiga neurogénica, debe ser integral, multidisciplinario y busca preservar la función renal, alcanzar continencia urinaria y fecal, logrando que el paciente sea una persona autosuficiente y útil a la sociedad. Métodos: Describimos el resultado del uso de la técnica de Mitrofanoff en el manejo de pacientes con disfunción vesical neurógena, utilizada en el HUSVP desde 1998 al 2003, y las condiciones actuales de los pacientes con respecto a su enfermedad y tratamiento. Se realizó un estudio observacional descriptivo, retrospectivo 1998-2002 y prospectivo durante el 2003, analizando una serie de casos. Resultados: Fueron intervenidos 41 pacientes con vejiga neurogénica. Edad promedio 10.2 años; seguimiento promedio 27,2 meses; enfermedad de base más frecuente mielomeningocele (46,3%); vejiga disinérgica en 46,3%, esfínter hipotónico en 41,5%. Se realizo aumento vesical al 68,3%, utilizándose ileon en 71,4%, y alguna intervención sobre el cuello vesical al 51,2%. Se hizo una derivación tipo Mitrofanoff al 95,1% con continencia completa en 70,8%, incontinencia completa en 14.6% e incontinencia ocasional en 14,6%. En 31,7% se realizó un Malone con adecuada continencia fecal en 90,2%. De los estomas el 19% presentaron estenosis y el 21,9% presentaron escape de orina. Se encuentran socialmente adaptados 80% de los pacientes. Conclusiones: Los estomas continentes cateterizables son útiles para tratar la incontinencia urinaria y fecal. Los conductos realizados con ileon tuvieron mayores complicaciones que los elaborados con apéndice, por lo cual el apéndice debe ser el tejido de elección para realizar las derivaciones, cuando esté disponible.

Autor: Calcaño,G

Entre 1984 y 1996, hemos atendido 263 niños con edades comprendidas entre 3 meses y 18 años, portadores de vejiga neurogénica en su mayoría (91,81 %) de origen congénito. De ellos, 213 (80,98%) presentaban incontinencia urinaria y en 22 (10,33%) fue necesario recurrir a la cirugía por fracasar el tratamiento conservador. En 14 casos realizamos una cistoplastia de aumento combinada con implante de esfínter artificial en 7 y con reimplante ureteral en 4. El esfínter artificial aislado se colocó en 2 pacientes y un tercero se trató con una cincha aponeurótica. En 2 pacientes se realizó una plastia de cuello vesical y finalmente en 3 procedimos a una derivación continente tipo Mitrofanoff. Uno de los esfínteres no ha funcionado adecuadamente. Todos los demás pacientes están secos al menos por 3 horas aunque una de las derivaciones tiene pérdidas ocasionales.