Jueves, 24 de abril de 2014
catéter venoso central

Autor: Ladino R.,Mabel

Se presenta el caso de un recién nacido con una malformación intestinal grave que se complicó con un edema en esclavina secundario a una trombosis de las venas innominada y cava superior, debida a un cateterismo venoso central de yugular izquierda para nutrición parenteral prolongada, que se certificó por ecocardiografía. El paciente se trató inicialmente con heparina estándar y al no tener respuesta se cambió a Fraxiheparina®. Esta heparina, de bajo peso molecular, se dio por vía subcutánea, 150 U/kg/dosis, cada 12 h por 14 días, seguida de la administración de un anticoagulante oral, durante tres meses. El cuadro remitió completamente con el tratamiento con la heparina de bajo peso molecular. Se destaca la ventaja de usar las heparinas de bajo peso molecular, ya que a diferencia de sus homólogas son más seguras, no requieren de controles de coagulación tan rígidos, tienen menos complicaciones hemorrágicas y rara vez dan reacciones autoinmunes. Se señala la falta de información que existe en la literatura neonatal especializada en cuanto al tratamiento anticoagulante y trombolisis para el manejo de pacientes con riesgo de trombosis profunda.

Autor: Barría P,Mauricio

Propósito: Evaluar la utilización del catéter venoso central de inserción periférica (CCIP) en neonatos de cuidado intensivo. Métodos: Se estudió prospectivamente 46 catéteres instalados en 40 neonatos analizándose las variables intentos de venopunción, tiempo de instalación, motivo de retiro y complicaciones. Resultados: Se instaló 49% en primera venopunción y 69,5% en venas antecubitales, situándose 63% en Vena Cava Superior. El promedio global de intentos de venopunción fue 2,1 siendo significativamente inferior en menores de 1500 gramos (£1 500 g = 1,7 ± 1,1; > 1 500 g = 2,5 ± 1,5; p = 0,045). La mediana de tiempo de instalación fue 20 minutos para menores de 1 500 gramos y 25 para los mayores. La mediana de permanencia fue similar. Se retiró por término de terapia intravenosa el 50%, 19,6% por oclusión y 8,7% por flebitis. Conclusiones: Los CCIP constituyen una alternativa de primera elección para neonatos más pequeños donde pareciera ser más fácil su instalación, siendo una intervención segura y efectiva

Autor: Díaz R,Franco

El acceso venoso central es requerido frecuentemente en las Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos, ya sea con fines de monitorización o terapéuticos. En nuestro medio, el acceso venoso subclavio está aún poco extendido en los pacientes pediátricos críticamente enfermos. Objetivo: Demostrar que la cateterización venosa central de la vena subclavia (VSC) en menores de 10 kg de peso es una alternativa exitosa y segura de efectuar por médicos staff de UCI. Diseño: Estudio prospectivo observacional, período 2003 a 2005 (34 meses). Pacientes: Todos los pacientes ingresados menores de 10 kilos de peso en quienes se instaló vía infraclavicular un acceso subclavio por técnica de Seldinger. Medición: Se registraron las características demográficas y antropométricas de los pacientes y sus condiciones clínicas relevantes. Se tabularon las variables técnicas del procedimiento (lugar de acceso, número de intentos) y las complicaciones asociadas. Se realizó análisis de subgrupos según peso (menor o igual a 5 kg o mayores a 5 kg). Resultados: Se efectuaron 73 canulaciones en 51 pacientes, 59% masculino, rango de edad de 8 días y 18 meses y de peso entre 2,3 y 9,6 kg (mediana 5 kg), 78% en ventilación mecánica, 62% se ubicaron en vena subclavia derecha. Para el grupo total se canuló exitosamente la VSC en 70/73 (96%, 64% al primer intento) y fue de 97% y 95% para los menores y mayores de 5 kg respectivamente. Ocurrieron 9 (12%) complicaciones, correspondiendo a 4 (5%) mayores (neumotórax). No hubo diferencia en los dos grupos analizados para éxito de canulación y complicaciones. Conclusiones: La instalación percutánea de la VSC es segura de emplear en niños bajo 10 kg de peso, presentando un bajo riesgo de complicación. Debe ser considerada como una alternativa más de abordaje para el niño críticamente enfermo.

Autor: Díaz R,Franco

El acceso venoso central es requerido frecuentemente en las Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos, ya sea con fines de monitorización o terapéuticos. En nuestro medio, el acceso venoso subclavio está aún poco extendido en los pacientes pediátricos críticamente enfermos. Objetivo: Demostrar que la cateterización venosa central de la vena subclavia (VSC) en menores de 10 kg de peso es una alternativa exitosa y segura de efectuar por médicos staff de UCI. Diseño: Estudio prospectivo observacional, período 2003 a 2005 (34 meses). Pacientes: Todos los pacientes ingresados menores de 10 kilos de peso en quienes se instaló vía infraclavicular un acceso subclavio por técnica de Seldinger. Medición: Se registraron las características demográficas y antropométricas de los pacientes y sus condiciones clínicas relevantes. Se tabularon las variables técnicas del procedimiento (lugar de acceso, número de intentos) y las complicaciones asociadas. Se realizó análisis de subgrupos según peso (menor o igual a 5 kg o mayores a 5 kg). Resultados: Se efectuaron 73 canulaciones en 51 pacientes, 59% masculino, rango de edad de 8 días y 18 meses y de peso entre 2,3 y 9,6 kg (mediana 5 kg), 78% en ventilación mecánica, 62% se ubicaron en vena subclavia derecha. Para el grupo total se canuló exitosamente la VSC en 70/73 (96%, 64% al primer intento) y fue de 97% y 95% para los menores y mayores de 5 kg respectivamente. Ocurrieron 9 (12%) complicaciones, correspondiendo a 4 (5%) mayores (neumotórax). No hubo diferencia en los dos grupos analizados para éxito de canulación y complicaciones. Conclusiones: La instalación percutánea de la VSC es segura de emplear en niños bajo 10 kg de peso, presentando un bajo riesgo de complicación. Debe ser considerada como una alternativa más de abordaje para el niño críticamente enfermo.

Autor: Barría P,Mauricio

Propósito: Evaluar la utilización del catéter venoso central de inserción periférica (CCIP) en neonatos de cuidado intensivo. Métodos: Se estudió prospectivamente 46 catéteres instalados en 40 neonatos analizándose las variables intentos de venopunción, tiempo de instalación, motivo de retiro y complicaciones. Resultados: Se instaló 49% en primera venopunción y 69,5% en venas antecubitales, situándose 63% en Vena Cava Superior. El promedio global de intentos de venopunción fue 2,1 siendo significativamente inferior en menores de 1500 gramos (£1 500 g = 1,7 ± 1,1; > 1 500 g = 2,5 ± 1,5; p = 0,045). La mediana de tiempo de instalación fue 20 minutos para menores de 1 500 gramos y 25 para los mayores. La mediana de permanencia fue similar. Se retiró por término de terapia intravenosa el 50%, 19,6% por oclusión y 8,7% por flebitis. Conclusiones: Los CCIP constituyen una alternativa de primera elección para neonatos más pequeños donde pareciera ser más fácil su instalación, siendo una intervención segura y efectiva

Autor: Baltrons Bosch,A.

La cateterización de una vena central como acceso vascular para la hemodiálisis supone una alternativa rápida y segura, que permite ser utilizada inmediatamente y obtener flujos sanguíneos óptimos. Sin embargo, el uso de catéteres no está exento de complicaciones, lo que provoca una alta morbilidad aumentando las cargas de trabajo y el gasto económico. La colonización y la formación de una película producida por las bacterias (biofilm) son considerados factores de riesgo, tanto en las infecciones relacionadas con catéter como en trombosis intraluminal. Para reducir estas complicaciones, utilizábamos como profilaxis un protocolo de sellado en los catéteres con una solución de heparina al 5% más gentamicina. Sin embargo, debido a complicaciones hemorrágicas, infecciosas y a una exposición constante del paciente a antibióticos, se decidió cambiar de protocolo a una solución de citrato trisódico concentrado (46,7%) por sus propiedades anticoagulantes y antimicrobianas. Nuestro objetivo es valorar la implantación de un protocolo con citrato trisódico concentrado para el sellado de los catéteres. Los resultados obtenidos en este estudio son: importante descenso en el número de infecciones; menor número de manipulaciones; menor utilización de antibióticos, evitando crear resistencias y sensibilizaciones; dosis dialítica adecuada, disminución del coste económico de las cargas de trabajo y de la morbilidad de los pacientes.

Autor: KABALAN B,PAOLA

Introducción: El uso de catéter venoso central permanente (CVC) en pacientes oncológicos aporta un acceso venoso seguro y expedito. Sin embargo, la infección es una de las principales complicaciones asociadas a su uso. La "lock terapia" es una técnica que consiste en la aplicación en el lumen del catéter de una solución con alta concentración de antibiótico, con el objetivo de erradicar las bacterias presentes en el endolumen. Objetivo: Describir el uso de "lock terapia" asociada a antibióticos sistémicos en infecciones relacionadas a CVC en pacientes pediátricos oncológicos. Métodos: Estudio descriptivo, retrospectivo, donde se analizaron las infecciones asociadas a CVC que fueron tratadas con lock terapia y antibióticos sistémicos en la Unidad de Oncología del Hospital de Niños Roberto del Río entre los años 2005 y 2007. Los parámetros estudiados fueron: cultivo y antibiograma; retiro del CVC y mortalidad. Resultados: Se estudiaron 11 episodios de infección asociada a CVC en 8 pacientes. El microorganismo aislado con mayor frecuencia fue Staphylococcus coagulasa negativo. Se logró conservar el CVC en 7 pacientes. No hubo mortalidad asociada a infección. Conclusiones: En el grupo estudiado, el uso asociado de lock terapia y antibióticos sistémicos permitió conservar el CVC en la mayoría de los casos. Se requieren estudios prospectivos randomizados con un mayor número de pacientes que permitan corroborar estos hallazgos.

Autor: Ladino R.,Mabel

Se presenta el caso de un recién nacido con una malformación intestinal grave que se complicó con un edema en esclavina secundario a una trombosis de las venas innominada y cava superior, debida a un cateterismo venoso central de yugular izquierda para nutrición parenteral prolongada, que se certificó por ecocardiografía. El paciente se trató inicialmente con heparina estándar y al no tener respuesta se cambió a Fraxiheparina®. Esta heparina, de bajo peso molecular, se dio por vía subcutánea, 150 U/kg/dosis, cada 12 h por 14 días, seguida de la administración de un anticoagulante oral, durante tres meses. El cuadro remitió completamente con el tratamiento con la heparina de bajo peso molecular. Se destaca la ventaja de usar las heparinas de bajo peso molecular, ya que a diferencia de sus homólogas son más seguras, no requieren de controles de coagulación tan rígidos, tienen menos complicaciones hemorrágicas y rara vez dan reacciones autoinmunes. Se señala la falta de información que existe en la literatura neonatal especializada en cuanto al tratamiento anticoagulante y trombolisis para el manejo de pacientes con riesgo de trombosis profunda.