Jueves, 31 de julio de 2014
drogas anticonvulsivantes

Autor: Novoa S.,Fernando

Las crisis convulsivas son frecuentes en la edad pediátrica y constituyen motivo de gran alarma en la familia. Se analiza el riesgo de recurrencia después de una primera crisis no provocada y las evidencias disponibles en relación a la conveniencia de no indicar tratamiento preventivo de futuras crisis, en la mayoría de los casos. Es importante hacer una evaluación racional global de la condición clínica en términos de costos-beneficios considerando los exámenes a solicitar y el tratamiento eventual que se va a indicar, para asegurar el mayor beneficio para el niño y su familia. Actualmente se considera que una primoconvulsión no provocada, aunque siempre requiere de una investigación, en general no representa una amenaza significativa para el futuro del niño. Un aspecto que se destaca es la necesidad de hacer un diagnóstico diferencial cuidadoso entre crisis convulsivas y otros fenómenos paroxísticos de frecuente presentación en pediatría. Hasta hace poco tiempo se estimaba que la posibilidad de recurrencia de una primoconvulsión era muy elevada, además que las crisis provocaban frecuentemente daño cerebral, motivo por el cual muchos niños eran sometidos a un prolongado tratamiento con anticonvulsivantes. Los trabajos publicados recientemente demuestran que las crisis, dependiendo de las características, habitualmente no provocan daño cerebral evidenciable, en cambio las drogas anticonvulsivantes con frecuencia pueden tener efectos secundarios significativos a nivel cognitivo, conductual y sistémico. Las decisiones deben tomar en cuenta la etiología y circunstancias en que se produjo la primera crisis, las consecuencias de una eventual nueva crisis tanto desde el punto de vista físico como psicosocial y los efectos secundarios de los anticonvulsivantes. Por este motivo, la opinión más prevalente en la actualidad es investigar siempre la etiología y no dejar tratamiento anticonvulsivante al niño que ha tenido una primera crisis convulsiva, en la mayoría de los casos.

Autor: Novoa S.,Fernando

Las crisis convulsivas son frecuentes en la edad pediátrica y constituyen motivo de gran alarma en la familia. Se analiza el riesgo de recurrencia después de una primera crisis no provocada y las evidencias disponibles en relación a la conveniencia de no indicar tratamiento preventivo de futuras crisis, en la mayoría de los casos. Es importante hacer una evaluación racional global de la condición clínica en términos de costos-beneficios considerando los exámenes a solicitar y el tratamiento eventual que se va a indicar, para asegurar el mayor beneficio para el niño y su familia. Actualmente se considera que una primoconvulsión no provocada, aunque siempre requiere de una investigación, en general no representa una amenaza significativa para el futuro del niño. Un aspecto que se destaca es la necesidad de hacer un diagnóstico diferencial cuidadoso entre crisis convulsivas y otros fenómenos paroxísticos de frecuente presentación en pediatría. Hasta hace poco tiempo se estimaba que la posibilidad de recurrencia de una primoconvulsión era muy elevada, además que las crisis provocaban frecuentemente daño cerebral, motivo por el cual muchos niños eran sometidos a un prolongado tratamiento con anticonvulsivantes. Los trabajos publicados recientemente demuestran que las crisis, dependiendo de las características, habitualmente no provocan daño cerebral evidenciable, en cambio las drogas anticonvulsivantes con frecuencia pueden tener efectos secundarios significativos a nivel cognitivo, conductual y sistémico. Las decisiones deben tomar en cuenta la etiología y circunstancias en que se produjo la primera crisis, las consecuencias de una eventual nueva crisis tanto desde el punto de vista físico como psicosocial y los efectos secundarios de los anticonvulsivantes. Por este motivo, la opinión más prevalente en la actualidad es investigar siempre la etiología y no dejar tratamiento anticonvulsivante al niño que ha tenido una primera crisis convulsiva, en la mayoría de los casos.