Martes, 29 de julio de 2014
economía internacional ; política cambiaria ; regímenes cambiarios alternativos

Autor: Olivares Ligena, Alexi Fernando

El objetivo de éste trabajo es evaluar qué régimen cambiario es el más favorable para Chile en la próxima década, para ello es descrita la política cambiaria implementada por las autoridades chilenas en el transcurso de los últimos treinta años, señalando las causas y necesidades que motivaron el abandono, y posterior elección de un particular régimen cambiario entre los diversos utilizados hasta la actualidad, con un especial énfasis al abandono de la banda de flotación utilizada por Chile hasta 1999, por un régimen de libre flotación, sin renunciar a intervenir el mercado cambiario en excepcionales circunstancias, como el aplicado en la actualidad, describiendo el buen resultado logrado por las actuales intervenciones en reducir las sobre reacciones del tipo de cambio nominal, causadas por sobre dimensionadas expectativas negativas externas, permitiendo mantener el nivel del tipo de cambio nominal en niveles acordes a mediano plazo. Además, son descritos los fundamentos teóricos de los distintos regímenes alternativos, sus requisitos, ventajas y desventajas para su implementación, un sistema cambiario de tipo de cambio fijo clásico, un Currency Board, Dolarizar la economía, unirse a un Área Monetaria Común, un sistema de Bandas de Flotación, una Flotación Sucia y una Flotación Limpia son revisados. Posteriormente, es revisada la actual tendencia mundial en la elección de un sistema cambiario, encontrando una marcada tendencia en los últimos 25 años por los sistemas más flexibles. El resultado de las economías emergentes, con opuestos regímenes cambiarios, ante las últimas crisis mundiales, como la crisis asiática, es revisado encontrando que los sistemas flexibles han permitido a las pequeñas economías emergentes, absorber los shocks externos generados por las crisis económicas con menores costos en crecimiento y empleo que las fijaciones duras, e incluso sin aumentos en inflación como lo demostrado por Chile, México, Nueva Zelanda y Australia. Por último, es revisada la literatura empírica sobre regímenes cambiarios alternativos, encontrando que los resultados de las fijaciones clásicas y duras como los Currency Board están actualmente desacreditados, mientras que los potenciales beneficios de la Dolarización en reducir la inflación son corroborados, sin embargo, se encuentra que la volatilidad y niveles de crecimiento son menores que en las economías con sistemas flexibles, y el supuesto mejor comportamiento fiscal y externo no es explícito y tiende a ser similar que con sistemas flexibles, el comportamiento de Chile con una libre flotación, desde su implementación muestra que no ha generado aumentos en la inflación, ni tampoco significativas distorsiones a las empresas, sector exportador e importador, mostrando resultados similares a nivel mundial a economías con sistemas flexibles. Así, se concluye para la próxima década que la mejor opción para Chile, una economía pequeña, abierta al comercio internacional, y con una producción compuesta concentradamente por commodities y recursos naturales, aún indexada y con grados de rigidez salarial, es mantener una libre flotación que permita ajustes rápidos vía tipo de cambio nominal a cambios en los términos de intercambio, y no vía precio de los bienes, sin generar fuertes costos en producción, empleo y asignación de recursos.

Autor: Olivares Ligena, Alexi Fernando

El objetivo de éste trabajo es evaluar qué régimen cambiario es el más favorable para Chile en la próxima década, para ello es descrita la política cambiaria implementada por las autoridades chilenas en el transcurso de los últimos treinta años, señalando las causas y necesidades que motivaron el abandono, y posterior elección de un particular régimen cambiario entre los diversos utilizados hasta la actualidad, con un especial énfasis al abandono de la banda de flotación utilizada por Chile hasta 1999, por un régimen de libre flotación, sin renunciar a intervenir el mercado cambiario en excepcionales circunstancias, como el aplicado en la actualidad, describiendo el buen resultado logrado por las actuales intervenciones en reducir las sobre reacciones del tipo de cambio nominal, causadas por sobre dimensionadas expectativas negativas externas, permitiendo mantener el nivel del tipo de cambio nominal en niveles acordes a mediano plazo. Además, son descritos los fundamentos teóricos de los distintos regímenes alternativos, sus requisitos, ventajas y desventajas para su implementación, un sistema cambiario de tipo de cambio fijo clásico, un Currency Board, Dolarizar la economía, unirse a un Área Monetaria Común, un sistema de Bandas de Flotación, una Flotación Sucia y una Flotación Limpia son revisados. Posteriormente, es revisada la actual tendencia mundial en la elección de un sistema cambiario, encontrando una marcada tendencia en los últimos 25 años por los sistemas más flexibles. El resultado de las economías emergentes, con opuestos regímenes cambiarios, ante las últimas crisis mundiales, como la crisis asiática, es revisado encontrando que los sistemas flexibles han permitido a las pequeñas economías emergentes, absorber los shocks externos generados por las crisis económicas con menores costos en crecimiento y empleo que las fijaciones duras, e incluso sin aumentos en inflación como lo demostrado por Chile, México, Nueva Zelanda y Australia. Por último, es revisada la literatura empírica sobre regímenes cambiarios alternativos, encontrando que los resultados de las fijaciones clásicas y duras como los Currency Board están actualmente desacreditados, mientras que los potenciales beneficios de la Dolarización en reducir la inflación son corroborados, sin embargo, se encuentra que la volatilidad y niveles de crecimiento son menores que en las economías con sistemas flexibles, y el supuesto mejor comportamiento fiscal y externo no es explícito y tiende a ser similar que con sistemas flexibles, el comportamiento de Chile con una libre flotación, desde su implementación muestra que no ha generado aumentos en la inflación, ni tampoco significativas distorsiones a las empresas, sector exportador e importador, mostrando resultados similares a nivel mundial a economías con sistemas flexibles. Así, se concluye para la próxima década que la mejor opción para Chile, una economía pequeña, abierta al comercio internacional, y con una producción compuesta concentradamente por commodities y recursos naturales, aún indexada y con grados de rigidez salarial, es mantener una libre flotación que permita ajustes rápidos vía tipo de cambio nominal a cambios en los términos de intercambio, y no vía precio de los bienes, sin generar fuertes costos en producción, empleo y asignación de recursos.