Jueves, 31 de julio de 2014
método de Baermann

Autor: Hernández-Chavarría,Francisco

Las infecciones por Strongyloides stercoralis son diagnosticadas rutinariamente mediante la observación de las larvas en preparaciones a fresco de heces. Este método tiene una sensibilidad baja, llevando a una subestimación de la prevalencia de este parásito. Aunque, existen otros métodos más efectivos, como el Baermann o el cultivo en placa de agar, no se usan rutinariamente en nuestros laboratorios. Las infecciones causadas por S. stercoralis tienden a la cronicidad, con décadas de evolución y pueden desencadenar hiperinfecciones en pacientes inmunocomprometidos, como aquellos que sufren SIDA, cáncer, diabetes, o alcohólicos, que les llevan a infecciones bacterianas secundarias, las cuales a veces son fatales. Tales hiperinfecciones frecuentemente se asocian con tratamiento con corticosteroides. Recientemente se ha establecido que los esteroides mimetizan una hormona del parásito relacionada con la ecdisis o muda, lo que lleva al desarrollo de las larvas infectantes en el intestino del hospedero. Por ello es necesario descartar la infección con S. stercoralis mediante una serie consecutiva de pruebas de Baermann, antes de establecer cualquier protocolo de tratamiento con corticosteroides.

Autor: Sánchez,Antonio

En 1997 los adultos mayores de 60 años representaron el 7,1 % de la población de Costa Rica. En el pasado la mayoría de los estudios en parásitos intestinales realizados en Costa Rica se centraron en población pediátrica o general; en este estudio se investiga el parasitismo intestinal en esa población geriátrica. Las muestras de heces de 151 pacientes mayores de 60 años atendidos en el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes fueron analizados mediante examen directo, con los métodos de Kato y Baermann y tinción de Ziehl-Neelsen en frío y Giemsa. Se encontraron 8 muestras positivas por Giardia y 8 por Cryptosporidium, para una prevalencia del 5,3%. También se encontró microsporidios (2,6%) y Entamoeba histolytical dispar (2%) y protozoarios comensales como Endolimax nana (5,3%) y Entamoeba coli (4%). El único helminto encontrado fue Strongyloides stercoralis (2%). Cuarenta pacientes exhibieron al menos un parásito, incluyendo protozoos o heimitos intestinales, lo que representa una prevalencia del 26,5%. La encuesta parasitológica de 1996 realizada en Costa Rica mostró una prevalencia del 21%. En el presente trabajo la prevalencia fue del 26,5%, incluyendo un 5,3% de casos de Cryptosporidium, 2,6% con microsporidios y 2% con Strongyloides stercoralis, parásitos no investigados en la encuesta nacional. El hallazgo de S stercoralis en población geriátrica es notable pues este parásito se relaciona con infecciones crónicas, a veces con décadas de evolución. Por lo tanto, es importante la inclusión del método de Baermann en los estudios coproparasitológicos, y especialmente cuanto se trate de adultos mayores.

Autor: Bouza-Mora,Laura

Strongyloides stercoralis es un parásito intestinal, cuya prevalencia es usualmente subestimada en Costa Rica, porque se emplea solo el examen directo de las muestras de heces; mientras que, para S. stercoralis es necesario emplear métodos más sensibles, como el Baermann o el cultivo en agar. En otros países se ha considerado a los pacientes psiquiátricos como un grupo de riesgo para esta parasitosis; por lo que estudiamos un grupo de pacientes (n=108) y del personal (n=71) del Hospital Nacional Psiquiátrico, analizado mediante una modificación del método de Baermann y el examen directo estándar. Los parásitos más frecuentes fueron Endolimax nana (20%), Entamoeba coli (16%), Giardia duodenalis (4%), y dos casos de S. stercoralis, uno del grupo de pacientes y el otro del personal. Este informe corrobora la importancia del método de Baermann, porque los dos casos de S. stercoralis encontrados, además de dos de Trichuris y otros dos de uncinarias solo fueron detectados por el método de Baermann. Adicionalmente, la prevalencia global de parásitos intestinales encontrada fue un 10% superior a la prevalencia informada para el país en la encuesta nacional de 1996. Los datos presentados corroboran que los pacientes psiquiátricos representan un grupo de alto riesgo para los parásitos intestinales y cualquier otro agente transmitido por contaminación fecal.